Herramientas para la presencia profesional en la red

Por razones de trabajo he estado repasando un artículo del año 2012 en el que mencionaba herramientas para la presencia profesional en la red. Y, como era de suponer, he visto que los recursos que mostraba han quedado desfasados. No todos, pero sí la mayoría.

Quora

En aquel artículo mencionaba innovadoras propuestas como Cuvitt o Talentous que hoy ya no existen. Otras herramientas siguen manteniendo su vigencia. Y, claro, también tenemos nuevas propuestas que nos permiten contar con una presencia profesional en la red. Entre ellas destacaría Quora. Y es que a Quora le dedico mucho de mi tiempo y suelo comentarla en charlas, talleres y conferencias.

Desde hace unos años me parece una herramienta tremendamente útil para mostrar lo que sabemos hacer o, cuando menos, para mostrar que sé dar respuestas en alguna materia.

Con el conjunto de respuestas que das en Quora se genera una Url. Y esto no es baladí pues puedo incorporar esa Url a mis perfiles en otras redes (LInkedin, Viadeo, Twitter…). No es necesario que quienes hagan click en el enlace tengan una cuenta en Quora. Ni siquiera que conozcan la herramienta. Solo debo incluir la Url para que desde un perfil o desde un CV tradicional cualquier persona pueda ver las cuestiones que respondo. Incluso en otros idiomas.

Hablamos de una herramienta novedosa, aún poco utilizada en términos de presencia profesional que nos permite, además, mostrar otras competencias: de comunicación, competencias digitales, de influencia…

Pero no querría hablar solo de Quora. No es la única herramienta que trabajo o recomiendo utilizar. Hay otras de las que suelo hablar y que son muy útiles para lograr una presencia profesional en la red. Hoy, creo, hay menos herramientas que en 2012. Aunque también puede ser que esto sea una mera percepción mía y haya muchas otras que desconozco. Pero tengo la impresión de que no me equivoco. Muchas de las propuestas que comentaba hace años han desaparecido. Parece que, como en otros ámbitos, se ha producido un efecto de concentración, especialmente en Linkedin. Pero, aunque poca, hay vida más allá de Linkedin.

 About.me

Las posibilidades de diseño de hace unos años me gustaban mucho más. Aún así su sencillez me sigue pareciendo una factor fundamental. Suelo recomendarlo para quienes son conscientes de que deben contar con una presencia digital pero no quieren pasar demasiado tiempo en la red. Sencilla, rápida y fácil de crear. Y con muchas potencialidades. Permite enlaces, descripciones y, sobre todo, usarla como firma en los correos electrónicos. Una forma muy sencilla de añadir información sobre nosotros mostrando que sabemos utilizar herramientas digitales.

En su momento existieron otros recursos similares como Flavors.me o Pictually.me. Hoy About.me es único en su propuesta. Existen otros recursos que coinciden en la idea y pueden servirnos para lograr esa presencia profesional de la que hablamos. Pero, creo, son algo distinto. Por ejemplo, Vizualize.meSidengo permiten tener una presencia web de forma fácil. Y la más especializada Behance permite a diseñadores gráficos mostrar su trabajo. También podríamos citar Justabout.co que se dirige a pequeños negocios. Pero, insisto, creo que no son lo mismo. Eso sí, son buenos ejemplos. Sencillos, gráficos, rápidos y muy útiles de cómo lograr una visibilidad básica en las búsquedas de Google.

Genial.ly

En el artículo del 2012 que mencionaba al principio, también hablaba de herramientas para contar con un CV online. En esas herramientas sí que ha habido bastantes cambios. La mayoría han desaparecido. Especialmente aquellas que tenían propuestas interesantes ( Vizify, Comoto…). Otras que se mantienen son menos interesantes. Solo ofrecen plantillas incómodas y poco originales.

Creo que Genial.ly da más opciones y resulta más creativo. En este tutorial, que tiene su versión en video, Natalia de la Peña nos explica cómo elaborar nuestro CV online

Otros recursos

En el artículo de hace siete años también mencionaba nuevas propuestas de intermediación que estaban cambiando la forma en la que ese trabajo venía haciéndose. En este ámbito también ha habido muchas desapariciones, aunque algunas empresas sí se han mantenido y también hay alguna nueva e interesante propuesta.

Entre las que se han mantenido y que a mi me siguen pareciendo de valor estarían  JobandTalentJobvite o SNTalent que cuenta con un programa llamado “Referidor“. Este programa permite a una persona referenciar a otras. Si la persona es finalmente contratada cobrará por haberla propuesto.

De entre las nuevas ideas en este ámbito, destacaría JobTeaser. Es un portal que se dirige principalmente a los jóvenes que transitan del ámbito académico al laboral. Dicen “estar convencidos de que si cada joven talento pone su energía en el trabajo correcto, toda la sociedad se beneficia de ello”.

Con esta idea han puesto en marcha una plataforma que combina orientación profesional a medida con pasantías, oportunidades laborales y apoyo continuo para la búsqueda y las entrevistas. Y anuncian que aumentarán y mejorarán estas herramientas tras haber logrado nueva financiación. Además, tratan de llegar a un mayor número de personas mediante la propuesta Career Center by JobTeaser que ofrecen de forma gratuita a universidades.

En lo que refiere a las empresas la plataforma permite que estas paguen una sola vez para publicar sus anuncios de trabajo. Con ese pago envían la oferta a todas las instituciones de educación superior asociadas de JobTeaser.

Un nuevo escenario

estas herramientas, y otras, vienen dibujando un nuevo escenario en el mercado laboral de la sociedad digital. Un escenario en el que podemos mostrar lo que sabemos hacer y también nuestra capacidad de comunicación, de hacer relaciones o de influencia. Y las empresas buscan ver qué sé hacer y cómo lo hago. Mostremos eso.

El papel de la orientación laboral en las políticas de empleo

Tras difundir en Twitter un artículo sobre el papel clave de la orientación laboral en las Políticas Activas de Empleo, Selina Otero de Faro Educa me contactó para indagar sobre la cuestión. Se interesó por los estudios que demuestran la eficacia de la atención individualizada a la hora de mejorar los resultados de inserción laboral de las personas en busca de empleo. Me pedía que le mostrara los resultados o la información suficiente que permite sustentar la afirmación de que la orientación laboral es una de las medidas (la más) eficaz en la lucha contra el desempleo. Esto no es nada fácil así que, claro, me lo tomé como un pequeño reto que tuve que responder en un tiempo muy limitado.

El resultado es un pequeño artículo con información y datos que en algún caso ya había utilizado en el blog. Con otros añadidos creo que puede servir muy bien para mostrar la importancia y el peso de la orientación laboral. Y para, una vez más, volver a reclamar que la orientación laboral se convierta de una vez por todas en un servicio garantizado a lo largo de la vida y, más específicamente, en el ámbito de las políticas de empleo en el que yo me desenvuelvo.

Aquí puede enlazarse al artículo publicado que está tal y como se lo envié a Selina, lo que le agradezco de forma muy especial. Al igual que el titular que fue una magnífica elección suya.

La formación si cuenta: Es clave

Libros

Antes de mis vacaciones veraniegas estuve conversando en la red sobre un tema para mi recurrente: el papel de los títulos y de la formación a la hora de conseguir un empleo. Y, la verdad, es un tema del que me encanta hablar. Me gusta dejar muy claro cuál es el papel de la formación y de las titulaciones frente a quienes parecen infravalorarlas.

En este caso la cuestión me surgió en una pregunta en Quora. Pero también coincidió con la apuesta de Linkedin para etiquetar los empleos con las competencias. Esta apuesta se ha concretado en lo que se conoce como Skills Genome y permite un análisis más detallado de la demanda laboral. La idea es contar con un banco de competencias que los empleadores añaden a las demandas laborales en Linkedin. Con esos datos, con esas competencias, Linkedin puede establecer con mayor concrección y dinamismo las demandas de “saber hacer” del mercado de trabajo. Y, además, puede hacerlo de forma predictiva, por territorio, por sectores…

No creo que a nadie se le escapen las posibilidades de una herramienta de este tipo. Las utilidades para, por ejemplo, predecir las demandas profesionales en un sector o en un territorio pueden permitir muchas planificaciones. Desde las que hacen los proveedores de formación para lograr una oferta más ajustada a la demanda, hasta las que pueden hacer las administraciones en la búsqueda de desarrollo económico y de empleo.

Formación y competencias

Pero el peso que las competencias van logrando en el mercado laboral no sustituye al papel que juega la formación superior y la Formación Profesional. Y el hecho de que a veces pueda parecer que determinadas competencias tienen más peso que una titulación no debería hacernos dudar sobre el papel de cada cosa.

Es imposible tener algunas competencias (técnicas específicas o transversales) sin contar con una formación previa. Además, muchas competencias no pueden adquirirse sin contar con un determinado nivel formativo. A mayor formación, más capacidad de adaptación. Y esta, la capacidad de adaptación, es de las más demandadas en el mercado laboral tal y como vienen señalando distintos estudios e informes (por ejemplo el de Manpower de 2016 o el del año pasado del Sepe ).

Así que, aunque tengamos muy en cuenta las competencias, no olvidemos que estas van ligadas específicamente a la formación y a las titulaciones. Y así lo demuestra el mercado laboral.

Formación y empleo

Se insiste en que el 30% de los universitarios no tiene empleo. Pero a mi me gusta señalar el otro lado de la estadística: el 70% si lo tiene. Y este es uno de nuestros mejores datos en términos de empleo. De hecho los universitarios son los únicos con una tasa de desempleo por debajo del 10%. Es mucho más alta que la de otros países de nuestro entorno (el doble que la europea) pero, con todo, la más baja de todas.

El desempleo lo protagonizan las personas que tienen una formación menor de la media o una formación media no especializada (Bachillerato, por ejemplo). Aquí, en España, y en el resto de países. Aunque también podemos decirlo de otra manera. Las posibilidades de trabajar aumentan de forma exponencial en la medida que sube el nivel formativo. Estudiar, formarse, es lo mejor que podemos hacer para contar con opciones de empleo:

TASA DE EMPLEO SEGÚN NIVELES DE EDUCACIÓN.
2018. Elaboración propia con datos INE:. https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=10889

Esto es coherente con todas las predicciones que se habían hecho hasta ahora. La del Cedefop, la que yo suelo utilizar, hace años que anticipaba cómo el mercado laboral se iba haciendo más exigente y las profesiones de más baja cualificación iban ocupando un espacio menor en el mercado de trabajo. En muchos casos no se trata de que desaparezcan profesiones sino de que estas se hacen más complejas o exigentes en términos de cualificación. Hablando más claro, hace años ser camarero/a era mucho más fácil que ahora, exigía menos competencias.

Los datos actualizados siguen la misma linea. El mercado laboral exige cualificación. Y, añadiría, esa capacidad de adaptación que mencionaba antes, algo que da la formación. Nuevamente, a más formación mayor capacidad de adaptación.

Esa idea es la que permite entender con mayor facilidad por qué entre el 2007 y 2013, los años más negros para el empleo en España, más de la mitad de los trabajadores que no habían superado la educación primaria perdieron su empleo. En cambio el número de empleados con estudios superiores aumento en un 2%.

Además, con formación no solo el desempleo es más bajo y las tasas de ocupación más altas. También se encuentra empleo antes. Así lo demuestran los datos del empleo juvenil en todo el planeta. Los jóvenes, a más formación, menos tiempo inactivos

Fuente: OIT.

En conclusión, que nadie nos lleve a engaño, la educación y la formación son la clave para lograr empleo y desarrollo profesional. Y para poder tener una vida plena. No es una garantía, pero si una condición indispensable.